miércoles, 5 de diciembre de 2012

PREPARACION DEL PERSONAL QUIRURGICO

PREPARACIÓN DEL PERSONAL QUIRÚRGICO 

El personal quirúrgico es la principal causa de contaminación microbiana durante la

cirugía y para reducir las concentraciones de microorganismos se requiere de una

preparación cuidadosa del equipo y del personal “no estéril”. Se ha destacado una

correlación entre el número de personas, sus movimientos y la cantidad de bacterias

transportadas por el aire en un departamento quirúrgico. Para reducir la contaminación

durante el acto quirúrgico se deben seguir pautas estrictas referidas al atavío de todo el

personal del quirófano (incluidos los observadores). En lo posible, el personal del

quirófano se debería restringir sólo a los integrantes esenciales para la anestesia o apoyo

quirúrgico.


VESTIMENTA QUIRURGICA

Todas las personas que ingresan en la sala de operaciones, sin importar si se está

realizando una cirugía o no, deben estar

apropiadamente ataviadas. Para reducir la

contaminación microbiana originada a partir del

personal, en la sala de operaciones se debe utilizar

una indumentaria acorde. Al respecto, son

convenientes las vestimentas en dos piezas (ambos),

la casaca debe ser a medida y puede ir por dentro o

fuera del pantalón Sus mangas deben

tener el largo suficiente para permitir el restregado

de las manos y antebrazos. Los pantalones deben

tener un cierre elástico o con cordones. El personal

que no se lava debe utilizar chaquetillas de mangas

largas sobre su vestimenta. Estas chaquetas deben

estar cerradas durante su empleo (con botones o

cierre) para evitar el riesgo de contaminación

inadvertida de superficies estériles con sus bordes.

La indumentaria debe ir a la lavandería entre los

usos y cambiarse si está visiblemente sucia o hú-

meda para evitar la transferencia de

microorganismos hacia el ambiente quirúrgico. El

empleo del ambo fuera del ambiente quirúrgico

incrementa la contaminación microbiana y en caso

de ser utilizado afuera del quirófano, se lo debería

cubrir con guardapolvo o bata de un solo uso.


Otras vestimentas quirúrgicas incluyen las cofias,

cubre boca, cobertores de calzado

camisolines y guantes. El pelo es un portador

significativo de bacterias; cuando se lo deja

descubierto actúa como filtro y recolecta

microorganismos. Como la caída del pelo ha

demostrado afectar las tasas de infección de las

heridas quirúrgicas, se requiere una cobertura

completa. Aun cuando no se haya iniciado el acto quirúrgico, las cofias y los barbijos

deberían estar colocados en el ambiente de la cirugía. Las cofias deben cubrir por

completo toda la cabeza y el pelo facial y el cubre boca debe proteger la boca





tanas nasales. Las patillas y/o barbas requieren capuchas para una cobertura completa.

No deben utilizarse cofias que no cubran el pelo por encima de las orejas y de la nuca.

En el área quirúrgica se puede utilizar cualquier calzado

que sea cómodo. Los cobertores del calzado se colocan

para ingresar al área quirúrgica y se los debe llevar cuando

se abandona aquella para mantener su limpieza. AI retornar

al área quirúrgica deben colocarse nuevos cobertores. Los

cobertores de calzado en general se confeccionan con

materiales reutilizables o descartables que

son repelentes del agua y resistentes al desgaste.



Siempre que se ingrese a un área estéril (Foto 5) se debe

utilizar un cubre boca confeccionado en material libre de

hilachas que contenga un filtro hidrofílico entre 1as capas

externas. Su principal función es filtrar y contener las

gotitas de microorganismos expulsadas desde la boca y

nasofaringe durante la charla, estornudo y tos. Deben

ajustarse sobre la boca y nariz y asegurarse de tal manera

que se prevengan las fugas. La zona dorsal se asegura adaptando el borde superior reforzado con justeza alrededor de la nariz.



Los camisolines quirúrgicos pueden reutilizarse y estar confeccionados con materiales

entretejidos (por lo general algodón) o pueden

ser batas descartables. Los camisolines

descartables (de un solo uso) no son entretejidos

y se confeccionan directamente con fibras más

que con hilados (Foto 6). La tela de algodón de

entretejido suelto, tipo muselina 140 es de

empleo habitual para los camisolines

reutilizables. Esta tela al mojarse adquiere

permeabilidad instantánea a las bacterias. Los

paños de algodón pima 270 que han sido tratados para lograr un acabado repelente del agua durable son más costosos pero brindan

una mejor barrera contra las bacterias. Las telas de poliéster/algodón 5/l50 están disponibles con entretejidos herméticos que resisten la penetración de los microorganismos.

El lavado de los camisolines entretejidos ensancha los poros de la tela disminuyendo su

eficacia como barrera antimicrobiana. Los materiales de las batas no entretejidas

incluyen olefinas y poliésteres. El número de microorganismos aislados en los

ambientes quirúrgicos es menor cuando se utilizan materiales no entretejidos

descartables.

PREPARACIÓN DE LA VESTIMENTA



El camisolín y los guantes deben ser presentados en forma adecuada para su fácil y

rápida utilización.

Los camisolines se esterilizan en: 1) tambores de esterilización o en 2) paquetes.

De acá los toma cada miembro del equipo quirúrgico en el momento de su colocación

luego de terminar el lavado y secado de manos.

Existen varias formas de acondicionarlos en los tambores. Describiremos dos de ellas.

En la primera se coloca directamente en el tambor: se sostiene el camisolín por el cuello

y se lo dobla por la mitad de la espalda, con el exterior hacia adentro, cuidando que las

mangas queden extendidas. Se lo coloca así doblado sobre una mesa, volviéndolo a

doblar a lo largo una vez más. Las tirillas existentes a todo lo largo se ocultan en los

dobleces, quedando libres nada más que las 2 superiores del cuello. Una vez así, Guía de Estudios de Cirugía General

comienza a enrollarse l camisolín por su extremo inferior, adoptando una forma

cilíndrica, con las dos tirillas del cuello libres.

La otra forma, se sostiene el camisolín por el cuello y se lo dobla por la mitad de la

espalda, con el exterior hacia adentro,

cuidando que las mangas queden

extendidas. Se lo coloca así doblado

sobre una mesa, volviéndolo a doblar

a lo largo una vez mas. Las tirillas

existentes a todo lo largo se ocultan en

los dobleces, quedando libres nada

más que las 2 superiores del cuello.

Luego se dobla en zig-zag y se los

envuelve en papel madera, para

finalmente colocar en el tambor de

esterilización.

Los guantes pueden venir esterilizados comercialmente o deberán ser preparados para su esterilización. En este caso se

procede de la siguiente manera:

Se colocan por pares, en guanteras rotuladas, las cuales serán

acondicionadas en cajas metálicas. Las guanteras son sobres de

tela o papel con dos bolsillos interiores, uno para cada guante.

Los guantes se colocan uno en cada bolsillo, con los puños

evertidos unos 5 cm. y con los pulgares hacia el centro.

Las guanteras se doblan a su vez por el centro, quedando

los bolsillos hacia el interior y en su cara externa se

rotulan según el número del guante, por ej. Nº 7; 7 ½; 8,

etc.Las guanteras así dobladas, se acondicionan en cajas

para luego proceder a su esterilización.


LAVADO QUIRÚRGICO




Los lavados quirúrgicos se utilizan para limpiar las manos y antebrazos reduciendo las

concentraciones bacterianas que entran en contacto con la herida durante la

intervención.

Todos los miembros del personal estéril deben realizar el lavado de manos y

antebrazos antes de ingresar en la sala de operaciones. Los objetivos del restregado

quirúrgico incluyen la eliminación mecánica de la suciedad y grasitud, reducción de las

poblaciones microbianas transitorias (bacterias depositadas desde el ambiente) y

deprimir la población bacteriana residente en la piel (bacterias aisladas en forma permanente desde el tegumento) durante el procedimiento. No se recomienda el empleo de

los guantes solos (sin el lavado quirúrgico) para evitar la contaminación microbiana;

hasta el 50% de los guantes quirúrgicos contienen orificios al finalizar la intervención,

pudiendo incrementarse con las cirugías prolongadas o engorrosas.

Los jabones o detergentes antimicrobianos empleados para el restregado deben ser de

acción rápida, amplio espectro, no irritantes y deben inhibir la proliferación bacteriana

de rebrote rápido. Podemos mencionar dos procedimientos de lavado de manos, pero en

ambos casos se debe realizar primeramente:

™ Localizar cepillo y el jabón antibacteriano.

™ Extraer relojes, pulseras y anillos.

™ Mojar por completo las manos y los antebrazos.

™ Aplicar 2-3 bombeos de jabón antimicrobiano a las manos y lavarlas junto a los

antebrazos.

™ Higienizar las uñas y áreas subungueales con el cepillo debajo del agua abierta.

™ Enjuagar brazos y antebrazos.

™ Aplicar 2-3 bombeos del jabón antimicrobiano a la mano y antebrazo. Guía de Estudios de Cirugía General

Preparación del Equipo Quirúrgico

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™ Aplicar 2-3 bombeos del jabón antimicrobiano al cepillo estéril.

Se puede realizar bajo dos modalidades:

a) Método anatómico cronometrado:

1. En un tiempo de 2 minutos restregar cada lado de cada dedo, entre los dedos y las

partes anterior y posterior de la mano.

2. Proceder al restregado del antebrazo, manteniendo la mano mas alta que el brazo.

3. Refregar cada lateral del antebrazo hasta 10 cm. por encima del codo, durante 1 minuto.

El tiempo total de lavado es de 3 minutos, aproximadamente, por mano y antebrazo.

b) Método de recuentro de cepillados:

1. Aplicar 30-cepillados (una cepillada consiste en un movimiento de arriba hacia

abajo o de atrás para adelante) en todas las puntas de los dedos pulgares.

2. Dividir cada dedo y e1 pulgar en cuatro partes y aplicar 20 cepilladas a cada una de

las cuatro superficies, incluyendo las membranas digitales.

3. Restregar desde la punta del dedo hasta la muñeca cuando se lavan el pulgar é índice

y dedos pequeños.

4. Dividir los antebrazos en cuatro planos y aplicar 20 cepillados a cada superficie.

En ambos casos se deben seguir los siguientes pasos:

™ Enjuagar el cepillo debajo del agua abierta y transferirlo hacia la mano restregada.

No enjuagar la mano y antebrazos lavados en este momento. Repetir el proceso en la

otra mano y antebrazo.

™ Cuando ambas manos y antebrazos han sido restregados, dejar el cepillo en la pileta.

™ Comenzando con las puntas de los dedos de una mano, enjuagar debajo del agua

movilizando los dedos hacia arriba y afuera del chorro de agua permitiendo que el

resto del antebrazo sea enjuagado siguiendo la dirección del agua.

™ Siempre permitir que el agua corra desde los extremos digitales hacia los codos.

™ Nunca dejar que las puntas de los dedos queden por debajo del nivel de los codos.

™ Nunca sacudir las manos para quitar el exceso de agua; permitir que el agua escurra

desde los codos.

™ Enjuagar la otra mano de la misma manera.

™ Mantener las manos erguidas y enfrente de uno para poder verlas y proceder hacia el

área de secado de manos, colocación de camisolín y guantes. Pasos en fotos 16.Guía de Estudios de Cirugía General

Preparación del Equipo Quirúrgico

Cuando se finaliza el lavado, las manos y brazos deben ser secados con una toalla

estéril.

Cuando se ingresa a la zona de lavado se debe traer toalla (Foto 17), camisolín y los

guantes que se van a utilizar, y abrir los paquetes (Foto 18) con el máximo cuidado para

no tocar los elementos del interior. Levantar la toalla estéril desde la mesa teniendo

cuidado de no mojar la indumentaria y alejarse de aquella. Sostener la toalla de su extremo y secarse desde la mano hacia el codo sin movimientos bruscos. Al secar los Guía de Estudios de Cirugía General

Preparación del Equipo Quirúrgico

brazos encorvar la cintura para que el extremo de la toalla no roce contra la vestimenta.

Completado el secado de la mano y brazo, colocar la mano seca sobre el extremo

opuesto de la toalla. Repetir el procedimiento sobre la mano y brazo opuestos. Colocar

la toalla en un receptáculo conveniente o sobre el piso si aquel no está disponible.

Llevar las manos por encima del nivel de la cintura. (Pasos en Fotos 19)

Jabones antimicrobianos comunes disponibles para el lavado quirúrgico

Jabón antimicrobiano Mecanismo de acción

Propiedades

Gluconato de

clorhexidina

Disrupción de la pared

celular y

precipitación de las

proteínas celulares

Amplio espectro (mas efectivo

contra Bacterias G + que G - ,

u hongos)

Buen viricida.

Actividad residual por unirse a la

queratina.

No es inactivado por el

material orgánico. Puede ser

menos irritante para la piel

que los yodóforos.

Hexaclorofeno

(Fisohex)

Disrupción de la pared

celular y precipitación de las

proteínas celulares.

Bacteriostático para cocos G +.

Mínima actividad contra bacterias

G -, hongos o virus

No es inactivado por material

orgánico. Acumulativo (anulado

por el alcohol).

Puede ser neurotóxico.

Yodóforos Penetración de la pared celular

oxidación, reemplaza los

contenidos microbianos con yodo

libre.

Amplio espectro (bacterias Gram –

y Gram +; hongos y virus)

Cierta actividad contra las esporas

Es inactivado por material

orgánico

Requiere mínimo de 2 minutos de

contacto cutáneo

Amonio cuaternario

DG6

Bactericida.

Usar en solución acuosa al 50 %

Acción instantánea.

Dejar actuar por 2 minutos.

No enjuagar.

Dejar secar al aire libre

Triclosan Disrupción de la pared celular Amplio espectro (más efectivo

contra bacterias G + que G -;

hongos o virus)

Lento comienzo de acción

Amplio espectro (ineficiente

contra muchas especies de

Pseudomonas).

Apenas afectado por el material

orgánico

VESTIMENTA DEL EQUIPO QUIRURGICO

Una vez finalizado el lavado de manos, el cirujano está en condiciones de colocarse el

camisolín y guantes para dar comienzo a la intervención quirúrgica. Retirando el

camisolín esterilizado, y tomándolo por las tirillas libres del cuello lo

despliega quedando la parte interna del mismo enfrentada al cirujano En el Guía de Estudios de Cirugía General

Preparación del Equipo Quirúrgico



caso de usar camisolines descartables sin puños se debe realizar, durante la preparación

un orificio cercano al borde para introducir el dedo pulgar y así evitar que la

manga se deslice hacia arriba mientras de trabaja. Una vez así colocado, se pasan ambos

brazos por las mangas. El atado de las tirillas del cuello y espalda estará a cargo del

circulante.

En caso que el cirujano necesite ayuda para completar la colocación del camisolín, el

ayudante toma al mismo por la parte interna de la espalda y traccionando de allí,

ayudará a colocarlo correctamente.

De no realizar esta maniobra con cuidado, a partir de este momento, las partes asépticas

del camisolín quedarían restringidas a mangas y parte anterior

COLOCACIÓN DE LOS GUANTES






Un lavado adecuado de las manos NO sustituye a los guantes de goma látex, siendo

barreras entre el cirujano y el paciente. Los lubricantes para los guantes de látex como el

silicato de magnesio (talco) o maicena mejoran el deslizamiento de la mano pero

ocasionan una irritación considerable en varios tejidos, incluso si los guantes se

enjuagan en forma vigorosa con solución salina estéril antes de la intervención

quirúrgica. El revestimiento adherente de hidrogel es el que se podría utilizar.

La colocación de los guantes se puede realizar mediante tres métodos separados:

1) personal cerrada;

2) personal abierta

3) asistida.

1) Cerrada

Es el método usado para trabajar es forma estéril.

1)cerrado.

para la colocación de los guantes asegura que la mano nunca entrará en contacto con el lado externo del

camisolín o guante. Con las manos en los puños del camisolín extraer un guante de la

guantera. Colocar la palma del guante sobre el puño del camisolín con el pulgar y dedos

del guante mirando hacia el codo. Asir el puño evertido del guante con los dedos índice

y pulgar. Con el índice y pulgar de la otra mano (dentro del puño), sostener del lado

opuesto del borde del guante. Levantar el puño del guante sobre el puño del camisolín y

mano. Girar y avanzar el lado palmar del guante con el camisolín empujándolo hacia el

codo mientras la mano se dirige fuera del puño y dentro del guante. Proceder con la

mano opuesta utilizando la misma técnica.

2) Abierta.

Este método se emplea cuando sólo se requiere la cobertura de las manos

cateterización urinaria, biopsia de médula ósea, preparación estéril del paciente) o

durante la cirugía cuando un guante se contamina y debe ser sustituido. El método no

debe ser utilizado como rutina para la colocación del camisolín y guantes. Pueden

ocurrir dos posibilidades:

1) cuando una mano está estéril; 2) cuando ninguna mano está estéril.

1) Abrir la guantera y extraer el guante correcto desde el

borde plegado con la mano estéril. Colocar con suavidad la mano

dentro del guante hasta que los dedos encajen en los dedos del guante.

Colocar el pulgar dentro o cerca del pulgar del guante y enganchar el

puño del guante sobre el pulgar. Soltar el guante. Colocar los dedos de

la mano debajo del puño en la palma del guante y curvar la muñeca de

la mano que está siendo enguantada unos 90º. Avanzar con suavidad

los dedos alrededor del puño hasta que estén en su parte anterior y al

mismo tiempo subirlo y desplegarlo.

Levantar un guante por su lado interno con la mano opuesta. Deslizar el guante sobre

la mano opuesta; dejar el puño plegado. Empleando la mano parcialmente enguantada,

deslizar los dedos dentro del lado externo del puño del guante opuesto. Deslizar la mano

dentro del guante y desplegar el puño; no tocar el antebrazo cuando se despliega el

puño. Con la mano enguantada, deslizar los dedos debajo del borde externo del puño

opuesto y desplegarlo.

3) Asistida

Esta variante ocurre en el caso que la instrumentadora,

ya vestida asépticamente, procede a colocarle los

guantes al cirujano. La asistente levanta un guante

colocando sus dedos y pulgar debajo del puño del

guante. Con el pulgar del guante mirando al cirujano,

deslizar la mano dentro del guante. Luego, el asistente

levanta el puño del guante sobre el camisolín y lo suelta

con delicadeza. El asistente levanta el otro guante.

Colaborar manteniendo el puño del guante abierto con los dedos de la mano estéril,

mientras se introduce la mano en su interior. El asistente mantiene sus dedos debajo del

puño mientras el cirujano termina de introducir la mano dentro del guante.

Cambio o reemplazo de guantes.

Para extraer los guantes en forma aséptica, el

circulante toma el guante cerca del puño, cuidando

de no tocar el camisolín, y lo tracciona con suavidad

mediante las puntas de los dedos, extrayéndolo. La

nueva colocación de guantes debe realizarse de

acuerdo al método de colocación asistida.

PAUTAS A TENER EN CUENTA PARA EL MANTENIMIENTO DE LA

ESTERILIDAD DEL PERSONAL QUIRÚRGICO



Los procedimientos descritos en este capítulo para la colocación de camisolines y

guantes reducen el riesgo de contaminación del campo quirúrgico por el personal.

1. Una vez ataviado, el personal siempre debe mirar hacia el campo estéril.

2. No se debe apoyar ni tocar áreas sin esterilidad.

3. Los brazos y manos se deben mantener por encima de la cintura y debajo de los

hombros.

4. Los brazos no deben ser plegados; se los debe ceñir en frente del cuerpo por encima

de la cintura.

5. Las personas lavadas deben evitar los cambios de niveles y deben sentarse sólo

cuando todo el procedimiento quirúrgico será realizado a este nivel.

6. La parte delantera del camisolín se debe considerar estéril desde el tórax hasta el

nivel del campo estéril; la parte posterior del camisolín no se considera estéril

(incluso cuando se emplea una vestimenta con espaldar estéril) porque no puede ser

observada por la persona lavada. Las mangas se deben considerar estériles desde 5

cm. por encima del codo hasta los puños. Como los puños recolectan humedad

(haciéndolos ineficaces como una barrera antimicrobiana), no se los considera

estériles y deben estar cubiertos por los guantes estériles en todo momento. El

cuello, hombros y áreas debajo de los brazos también se consideran no estériles

porque pueden estar contaminadas por la transpiración o por la fricción de las

superficies durante los movimientos cefálicos y cervicales.

7. Cuando un guante se perfora en el transcurso de la intervención, debe ser sustituido

inmediatamente por un guante nuevo.

8. En la práctica, el estado de esterilidad es absoluto: los elementos son estériles o no

estériles.

CONTROL DE CIRCULACIÓN.






Se debe establecer reglas y protocolos para reducir al máximo la carga bacteriana,

siendo el personal autorizado el único que debe circular por las distintas áreas,

exigiendo la vestimenta adecuada par tal caso.

1. El ingreso a la zona quirúrgica e hará con ropa limpia de cirugía, quitándose la

ropa con pudo haber circulado por otra parte del hospital o la ropa de calle.

2. Antes de ingresar a la zona limpia lo debe hacer con gorro, mascarilla facial,

debiendo tener la nariz y el pelo cubiertos totalmente.

3. Todo personal que intervenga en la operación de un animal deberá ponerse

vestimenta quirúrgica limpia.




RECUERDA QUE CONTAMOS CON LA ROPA QUIRÚRGICA LLÁMANOS PARA SOLICITAR PRECIOS

TEL: (0133)36140405

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