miércoles, 25 de septiembre de 2013

Alimentos para la vista: cómo cuidar de nuestros ojos con la dieta

Los nutrientes que más favorecen la salud de nuestros ojos se encuentran en las frutas, las verduras, los aceites de pescado y los aceites vegetales









Algunos trastornos de la vista están relacionados con la diabetes y la obesidad. Afecciones como las cataratas o ladegeneración macular -muy frecuentes en Occidente- pueden acelerarse por no vigilar el sobrepeso, el colesterol y la hipertensión arterial. La explicación es sencilla: los vasos sanguíneos de los ojos son muy pequeños y todas las alteraciones continuadas en el sistema cardiovascular pueden dañarlos y perjudicar la visión a largo plazo. La dieta es, por tanto, fundamental para preservar la salud ocular. En el siguiente reportaje se explica de qué manera el estilo de vida puede ser un riesgo para la vista y cuáles son los alimentos que mejor cuidan de nuestros ojos.

El estilo de vida que adoptemos puede suponer un riesgo para la vista. Los nutrientes que más favorecen la salud de nuestros ojos están relacionados con las frutas, las verduras, los aceites de pescado y los aceites vegetales, algo que se asocia con una dieta sana, más vegetariana que animal. Por lo tanto, las dietas pobres en estos alimentos y ricas en grasas saturadas, azúcares y proteínas (que favorecen la obesidad, la hipertensión arterial, la diabetes y las hipercolesterolemias) son las que se relacionan con el envejecimiento prematuro ocular.

Las investigaciones sobre antioxidantes confirman la hipótesis de que aumentar el consumo de vitaminas C y E contribuye a prevenir o retrasar algunos tipos de cataratas y la degeneración macular. Asimismo, otros nutrientes antioxidantes, como el betacaroteno y la luteína, pueden mejorar la visión y la percepción de los colores a lo largo de la vida, al tiempo que reducen el riesgo de perder la vista en la vejez. Estudios recientes sobre dos de estos pigmentos (la luteína y la zeaxantina) sugieren su importancia para el cuidado de la vista. Estos pigmentos están presentes en la retina y se cree que mantener un nivel elevado de ellos en la sangre podría proteger los ojos de ciertas longitudes de onda de la luz, que resultan perjudiciales.


Además de algunas vitaminas, también son esenciales algunos ácidos grasos. El ácido graso docosahexanoico (más conocido como DHA) es importante para el desarrollo del cerebro, la vista, el corazón y otras funciones corporales. La opinión científica de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria es que existe una relación causa-efecto entre la ingesta diaria de DHA y el mantenimiento del normal funcionamiento del cerebro y de la visión. Por otro lado, los ácidos grasos omega 3 tienen también efectos saludables en el funcionamiento del cerebro y de la vista. Algunos especialistas señalan que tienen una función preventiva en la degeneración macular del ojo.

Pero el hecho de que las grasas relacionadas con la salud ocular sean insaturadas (vegetales o de pescado) no quiere decir que las grasas saturadas (de origen animal) no sean imprescindibles en la dieta. A través de ellas obtenemos vitaminas liposolubles fundamentales también para la vista, como son las vitaminas A y D.
Los alimentos que mejor cuidan de nuestros ojos

Del grupo de los vegetales, los alimentos que mejor cuidan de nuestros ojos son fáciles de recordar, ya que basta buscar aquellos que tienen los colores más llamativos:
Las verduras y las frutas de color rojo y amarillo intenso, entre ellas, la famosa zanahoria, esencial para la vista por su alto contenido en beta-carotenos, que el organismo transforma en vitamina A.
Las verduras de color verde intenso y amarillo oscuro, como las verduras de la familia de la col: la coliflor, las coles de Bruselas y el brécol, sobre todo.

Es importante recordar que, cuanto más madura esté una fruta, una verdura u hortaliza y cuanto más intenso sea su color, mayor será la concentración de pigmentos y de vitaminas.

La luteína y la zeaxantina se encuentran en elevadas cantidades en el maíz, las espinacas y también en la yema del huevo. Y aunque el color no es tan intenso, también son importantes los aceites del pescado y el marisco. Destacan el salmón, la anchoa, la sardina, el arenque, la caballa, la trucha, el emperador, el atún y el mejillón, pero también el tofu, las almendras y las nueces, así como algunos aceites vegetales como los de linaza, nuez y colza, por su aporte de DHA y omega-3.

Algunos tratamientos para adelgazar pueden ser un peligro para la vista


Cualquier tratamiento de adelgazamiento cuyo objetivo sea eliminar las grasas de la dieta -o, de forma más drástica, evitar su absorción intestinal- tendrá consecuencias en nuestra vista. Por ello, ni siquiera en estas dietas es bueno eliminar de manera radical las grasas. Lo mejor, para perder peso y estar en buena forma, es comer de todo con moderación, beber muchos líquidos y hacer ejercicio de manera regular. Entre los tratamientos dietéticos que pueden perjudicar la vista destacan:
La cirugía bariátrica, a la que se someten algunas personas que no han encontrado mejor opción para solucionar su obesidad. Tiene riesgo de provocar carencias nutricionales por causar una disminución drástica de la absorción intestinal, sobre todo, de las grasas. Tras una cirugía bariátrica se han descrito casos de ceguera nocturna por deficiencia en vitamina A (dificultad para adaptarse a luz de baja intensidad). La vitamina se puede suministrar para revertir los síntomas de la deficiencia. Sin embargo, es imprescindible que un médico controle la ingesta por su riesgo de toxicidad en el hígado.
El orlistat es un fármaco que bloquea e inhibe la función de las lipasas, es decir, de las enzimas responsables de la digestión de las grasas. Su acción evita que hasta el 30% de estas se absorban en el intestino y favorece que se eliminen luego en las heces. Este fármaco se comercializa bajo prescripción médica (su nombre es Xenical), pero también sin ella, con el nombre comercial Alli, algo que supone un riesgo para la salud en general y para la vista en particular. Cabe recordar que la malabsorción de las grasas de la dieta supone, también, la malabsorción de las vitaminas liposolubles (A, D, E y K) y que dos de ellas (A y E) son esenciales en la salud ocular. En cualquier caso, una dosis excesiva de este fármaco, y sobre todo un uso muy continuado, puede causar deficiencias en vitaminas liposolubles.

martes, 24 de septiembre de 2013






Catarata congénita



Las cataratas congénitas son aquellas opacidades del cristalino que se presentan en los tres primeros meses de vida. Se consideran las anormalidades oculares más comunes y suponen una causa importante de deterioro visual en la niñez.

Es la enfermedad responsable entre el 10 y el 39% de todas las cegueras ocasionadas en los niños.
Causas
Hereditarias.

Cerca de una tercera parte de las cataratas congénitas son de origen hereditario.
Causadas por infecciones intrauterinas
Rubéola.
Un 15% de las mujeres en edad fértil son susceptibles de padecer la infección por el virus. La infección natural confiere inmunidad permanente. La infección fetal es probable que se de cómo exultado de la viremia de la madre con siembra del virus en la placenta. El riesgo fetal guarda relación con el momento de a gestación: 50% durante las primeras 8 semanas, 33% entre la 9ª y la 12ª semana y 10% entre la 13ª y la 24ªsemana de gestación. Los defectos oculares se presentan en el 30 al 60% de los niños afectados. La catarata es el resultado de la infección antes de la 9ª semana de gestación. Puede afectar a ambos ojos y en ocasiones se observa desde el nacimiento. Hay una opacidad central blanca, densa y una opacidad menor de la corteza circundante. Entre otras alteraciones oculares que se pueden presentar se encuentra el glaucoma. La mejor prevención es la vacunación.
Herpes simple.
Citomegalovirus.
Toxoplasmosis.
Causadas por desórdenes metabólicos
Galactosemia.
Se debe a un error innato del metabolismo de la galactosa. En presencia del azúcar de la leche se produce el depósito de una sustancia (galactitol) en el cristalino produciendo su opacificación. No suele manifestarse al nacer y se hace aparente en los primeros meses de la vida. Se presenta en los niños afectados por la enfermedad y son alimentados con productos lácteos que contiene lactosa (glucosa + galactosa). Además de la catarata se puede presentar retardo mental, inhibición del crecimiento y disfunción hepática. Con el diagnóstico temprano y la aplicación rápida de la terapia por la eliminación de la galactosa de la dieta se puede regresar la catarata y mejorar las otras señales de la enfermedad.
Déficit de galactoquinasa.
Su carencia conduce a la acumulación de galactosa, ocurriendo lo mismo que en la galactosemia. A excepción de la catarata tienen una salud normal. El tratamiento consiste en la eliminación de la galactosa de la dieta.
Hipoglicemia neonatal
Se da en el 20% de los recién nacidos, siendo más frecuente en los prematuros. Generalmente se presenta a los dos o tres años de vida y muchos niños no tienen incapacidad visual ninguna.
Hipoparatiroidismo.
Asociada a otras anomalías oculares
Microftalmia.
Glaucoma congénito.
Por ingestión de medicamentos por parte de la madre
Corticoides.
Sulfonamidas.
Radiación
Rayos X durante el primer trimestre del embarazo.
Malnutrición materna
Falta De vitamina A, B1, C, D.
Falta de ácido fólico.
Asociados a síndromes
Sin causa conocida
Idiopáticas. Afecta a un tercio de los niños y no tienen ninguna otra enfermedad asociada. Muchos de estos casos son por mutaciones nuevas y la naturaleza familiar de la catarata se descubrirá en las siguientes generaciones.



Epidemiología

La epidemiología es el estudio de la distribución y las determinantes de la frecuencia de enfermedad en el hombre.

La presencia de catarata infantil se ha estimado entre 1 a 15/10000 niños. La incidencia de catarata congénita bilateral en los países industrializado es de 1 - 3/10000 nacimiento, siendo probablemente mayor en los países subdesarrollados, debido a diversos factores etiológicos como la rubéola.

La prevalencia de ceguera (agudeza visual con corrección menor a 0.05) por catarata infantil puede estar alrededor de 0.4/10000 niños en los países industrializados.

Globalmente se considera que unos 200.000 niños están ciegos por catarata.



Síntomas

En los adultos hay disminución de la agudeza visual, pero en los niños suele ser unilateral y asintomática, por lo que se da un retraso en el diagnóstico.

Las manifestaciones más importantes son:
Leucocoria: es un reflejo blanco que puede ser visto por los padres o por el pediatra.
Nistagmus: espasmo de los músculos motores del globo ocular produciendo movimientos involuntarios de éste en varios sentidos: horizontal, vertical, oscilatorio, rotatorio o mixto. Su presencia sugiere mala agudeza visual.
Estrabismo: debido a la agudeza visual disminuida.
Fotofobia (intolerancia anormal para la luz).
Diagnóstico

En la evaluación del niño con catarata hay que tener en consideración tres aspectos:
Examen oftalmológico
Inspección
Exploración de la agudeza visual: permitirá determinar el momento de la operación.
Determinación de la refracción: en niños mayores de tres años.
Dilatación del ojo y exploración con el oftalmoscopio.
Etc. (estudio de la motilidad ocular, estudio del nistagmus, estudiar la existencia de otras enfermedades asociadas).
Estudio del paciente
Valoración completa del niño que debe realizar su pediatra, prestando especial atención a la presencia de enfermedades asociadas y eventual retraso mental, frecuente en muchos de estos niños.
Estudio de los padres
Búsqueda de la causa de la catarata
Hereditarias: los padres y los hermanos deberían ser examinados.
Infecciones intrauterinas maternas.
Ingestión de fármacos durante el embarazo.
Radiaciones durante el embarazo.
Postura
Motivación de los padres y su comprensión y buena voluntad para participar en el cuidado postoperatorio de su hijo que con frecuencia es complicado.
Pronóstico

El pronóstico de los ojos operados dependerá, en gran medida, del momento de la operación y de la rehabilitación visual postoperatoria: tratamiento de la ambliopía (oscurecimiento de la visión por sensibilidad imperfecta de la retina).
Tratamiento

Continúa siendo dificultoso y en ocasiones no siempre satisfactorio. El único tratamiento posible es el quirúrgico.

La cirugía ocular en la edad pediátrica tiene unas consideraciones diferentes que en el adulto. Primero, los niños tienen una larga expectativa de vida y, por otro lado, hay una respuesta diferente a la agresión quirúrgica, teniendo una posibilidad de recuperación mayor.

Hay que tener en cuenta que los niños representan una población de mayor riesgo durante la anestesia.

En el caso de catarata congénita total, la cirugía debe realizarse de una manera precoz; si la catarata es parcial y es monocular hay que hacer un tratamiento previo refractario y oclusivo y si la agudeza visual mejora esperar. En el caso de que empeore hay que operar e instaurar tratamiento rehabilitador.

En el caso de bilaterales parciales el tratamiento es refractario, oclusivo del ojo mejor y si mejora la agudeza visual realizar controles periódicos y esperar; si no mejora, operar el ojo peor y tratamiento rehabilitador de este ojo, con controles del ojo mejor. Si la agudeza visual disminuye hay que realizar cirugía inmediata de dicho ojo y tratamiento rehabilitador.

Una vez decidida la intervención quirúrgica, hay que realizarla cuanto antes, pues los resultados obtenidos dependerán directamente de la precocidad de la cirugía.

Las dos técnicas más empleadas son:
Lensectomía (extracción completa del cristalino).
Extracción del cristalino e implante de lente intraocular. Normalmente no se utiliza en menores de 1 año a no ser que exista muy poca colaboración familiar en donde la adaptación de lente de contacto y el tratamiento de la ambliopía van a ser imposibles. Los mejores candidatos para esta técnica son las formas bilaterales que presentan sólo catarata y ojo bien formado. Algunos estudios indican que el implante de una lente intraocular del tamaño adecuado al ojo del niño pequeño puede tener un efecto beneficioso sobre el crecimiento del ojo, viéndose un crecimiento muy similar al del ojo normal.

La decisión tiene que ser individualizada y en función del grado de opacificación, enfermedad ocular asociada, edad y grado de colaboración del paciente y su familia.
Medidas preventivas

Es fundamental un diagnóstico precoz.
Rehabilitación

La rehabilitación postoperatoria tiene tres aspectos:
Bibliografía
http://salud.discapnet.es

viernes, 20 de septiembre de 2013

Normas del Personal de quirofano



En cualquier quirófano de oftalmología el acceso del personal está restringido y

se exigen unas condiciones óptimas de asepsia:

- Nadie debe salir del área quirúrgica con el pijama de quirófano, si se hace por

una emergencia se deberá cambiar al volver a entrar en quirófano. El cambio de

ropa de trabajo deberá realizarse cuantas veces sea necesario a lo largo de la

jornada laboral.


- El gorro deberá cubrir totalmente el pelo incluido flequillo.

El calzado será antiestático y antideslizante y a ser posible de goma por su fácil

limpieza y secado, debiendo cumplir la norma UNE 347. Deben ser de uso

exclusivo del quirófano y estar siempre limpios.


- Calzas: exclusivas del área quirúrgica, se cambiarán cuando estén mojadas y/o

al salir de dicha zona.


- Se evitará llevar joyas, relojes y maquillaje.

- Después de cambiarse de ropa y antes de empezar a trabajar, el personal

procederá al lavado de manos, labor que realizará siempre que sea necesario.

- El personal llevará mascarilla en toda la zona quirúrgica, incluida la zona de

lavado, y en todo momento (se esté operando o no ). Estas mascarillas han de

tener las condiciones necesarias de asepsia (grosor, 95%de filtración, y zona

moldeable). Se colocará tapando nariz y boca y ha de estar bien adaptada sin

que queden huecos laterales. Deben cambiarse como norma cada 4 horas y

siempre que estén sucias y/o mojadas. Existen para evitar salpicaduras en los

ojos mascarillas con pantalla.

- Guantes: Se debe utilizar guantes no estériles para limpiar cualquier material o

instrumento contaminado (después se deben desechar), para canalizar vías y



para cualquier maniobra en la que pueda existir riesgo de contaminación.




Bibliografía




Adán, M. y Duran. N. Cirugía Vitreorretiniana Indicaciones y técnicas, 1-20.

- Avilés, M.A., Trujillo, A. y Cobo Pérez, P. Enfermería en quirófano. Normas de

asepsia y principios de técnica estéril, 47- 67.

- Brunner, L.S. y Suddarth, D.S. Manual de enfermería médico-quirúrgica. Vol. 4,

1417-1432.

- Comité Europeo de Normalización (CEN). UNEEN 552: Esterilización de

productos sanitarios. AENOR (ed.). Madrid, España.

- Cosme, E. Manual de esterilización para oftalmología.

- Instituto Robert Koch. www.rki.de

- Instituto Español de Esterilización. www.cedest.org

- NANDA internacional. Diagnósticos enfermeros: definiciones y clasificación

2005-2006 “NANDA internacional”.



Elsevier es. 1ª Edición. Madrid 2005.

jueves, 5 de septiembre de 2013

¿A que edad es recomendable llevar a nuestros hijos al oftalmólogo?




Se recomienda a los padres de familia llevar a sus hijos con el oftalmólogo a partir de los cuatro años de edad, al ser ésta la mejor etapa de inicio en el tratamiento de enfermedades o infecciones que deben prevenirse para una visión adecuada y con ello un mejor rendimiento escolar.

ya que “la función visual es importante en el adiestramiento y la capacitación del aprendizaje de los niños”.


se recomienda que durante los primeros años de educación, los menores sean valorados de la vista para detectar de manera oportuna padecimientos que afectan la visión como ambliopía (disminución de la agudeza visual), miopía (los objetos distantes se ven borrosos), astigmatismo (se perciben los objetos deformados) e hipermetropía (la visión tanto de lejos como de cerca es borrosa).

Estos problemas de la visión deben tratarse en forma temprana, por ello, el médico familiar que hace el diagnóstico envía al menor con el oftalmólogo para que reciba tratamiento.

Padres de familia y maestros se les invita permanecer alertas ante la dificultad del menor para enfocar las letras del pizarrón o de otros objetos lejanos, la falta de atención e interés en clase, así como distracciones frecuentes durante el horario escolar; la solución en la mayoría de los casos es el uso de anteojos.


Se recomienda llevar al menor al médico al detectar enrojecimiento de ojos, lagrimeo y comezón, síntomas propios de la conjuntivitis, enfermedad que se genera por la contaminación del medio ambiente y alergias al polvo o al polen infecciones que, aclaró, se tratan con medicamento y no requieren lentes.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Inyecciones intravítreas

¿Qué es?

Las inyecciones intravítreas se utilizan para administrar de forma local algún tipo de medicamento para el tratamiento de las complicaciones secundarias a la Retinopatía diabética.

¿En qué casos se realiza?

Su principal indicación es el edema macular diabético (acúmulo de fluido en la mácula), en la que se usan o bien corticoides o bien antiangiogénicos a nivel intraocular.

Exámenes previos

Examen ocular más fondo de ojo. En la mayoría de casos se realiza una OCT previa y en algunos casos puede estar también indicada la realización de una angiografía fluorescencia.

Durante la intervención

La inyección en sí es un procedimiento corto. Se puede realizar en quirófano o en consulta pero siempre bajo unas condiciones mínimas de asepsia. Se realiza con anestesia tópica (gotas) y generalmente no produce molestias

Precauciones

Antes de realizar la inyección, se realiza una desinfección del ojo y de los párpados. Posteriormente a la inyección, se deben instilar gotas de antibiótico en el ojo intervenido durante unos días.

Riesgos

Como cada intervención, el mayor riesgo es la infección del ojo. De todas formas, si se realiza una correcta profilaxis, el riesgo es mínimo (mucho menor que tras una cirugía de cataratas, por ejemplo).